Hay términos que no por repetidos están suficientemente claros. Uno de ellos es el contrato de arrendamiento. Lo oímos innumerables veces a lo largo del día pero pocas veces nos cuestionamos: ¿el contrato de arrendamiento qué es?

Para explicar qué es el contrato de arrendamiento de una vivienda, empecemos clarificando qué es un contrato y estudiando las particularidades de los contratos que afecten a las viviendas.

Un contrato es un pacto o acuerdo, normalmente escrito (existe los contratos verbales) por el que dos o más partes se comprometen a respetar y cumplir una serie de condiciones. Lo pueden firmar mayores de edad o menores emancipados.

¿Qué es un contrato de arrendamiento de vivienda?

Es un tipo de contrato mediante el cual el arrendador entrega al arrendatario un inmueble destinado a vivienda permanente. El arrendatario tiene el use y disfrute del inmueble y, a cambio, paga una renta mensual al arrendador.

El formato de contrato de arrendamiento de vivienda no está preestablecido, habitualmente es escrito pero su contenido se pacta entre las partes y se redacta libremente.

Si el arrendatario no utilizase el inmueble como vivienda permanente, no estaríamos hablando de contrato de arrendamiento de vivienda si no de arrendamiento para “uso distinto de vivienda”, esto es alquiler vacacional, alquiler para ejercer un negocio, alquiler de temporada, etc… Es importante esta distinción ya que la Ley de Arrendamientos Urbanos estipula distintos derechos y obligaciones según el inmueble se use para una cosa u otra.

Cláusulas de un contrato de arrendamiento de vivienda

Una cláusula es una sección dentro de un contrato que establece una condición particular a la que deben de someterse los firmantes. Podríamos decir que cada cláusula habla de una obligación concreta de alguna de las partes.

Cláusulas de un contrato de arrendamiento

Las cláusulas de un contrato de arrendamiento tienen características propias que las diferencian de las cláusulas de otro tipo de contrato, algunas de estas características son:

Han de ser establecidas de mutua conformidad. Al ser un contrato bilateral, una parte no puede imponer a la otra una obligación si no que han de ser las partes las que pacten libremente las cláusulas.

Han de ajustarse a la Ley de Arrendamiento Urbanos. Será nulo cualquier contrato que incluya cláusulas que quiten al inquilino o propietario derechos que le otorgue le LAU. Hay que distinguir entre cláusulas perjudiciales para el inquilino y cláusulas nulas ya que no todo aquello que sea perjudicial para el inquilino es ilegal o nulo.

Los contratos de arrendamientos de vivienda libre son reglados por una norma nacional, no autonómica ni municipal. No existe, por ejemplo, el Contrato de Arrendamiento de la Comunidad de Madrid.

Cláusulas de contrato de arrendamiento nulas más frecuentes:

  • Falsos arrendamientos de temporada
  • Obligado cumplimiento del inquilino de más 6 meses
  • Acceso libre del casero a la vivienda
  • Mala interpretación del deber de conservación de la vivienda
  • Obligación de pago por adelantado de más de una mensualidad.

Esperamos haber afianzado los conceptos más básicos del contrato de arrendamiento con este artículo.

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